Anticipándose al riesgo: Plataforma PRACT impulsa la adaptación climática en la Cuenca del Aconcagua

La Plataforma de Riesgo y Adaptación Climática Territorial (PRACT) es desarrollada gracias a un proyecto FONDEF, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).

La Cuenca del Aconcagua constituye  un territorio clave para impulsar  pilotos de adaptación ante el cambio climático. Su alta exposición a sequías prolongadas, incendios forestales y otros eventos hidroclimáticos afectan de manera directa a sus habitantes , sistemas productivos y medios de vida, especialmente en zonas rurales y agrícolas.

“En el verano del 2025 tuvimos un incendio bien feo en el sector de los Chacayes Alto, que fue trágico. Afectó a varias familias que perdieron todo. Incluso una persona perdió la vida, perdieron animales, lo que afectó la capacidad productiva de los ganaderos de la zona”, cuenta Natalia León, médico veterinario y extensionista del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de San Esteban.

Tras el siniestro, agrega León, los vecinos comenzaron a trabajar con programas de la Corporación Nacional Forestal para prevenir incendios en su sector, además de recibir capacitaciones por parte de su equipo.

Sin embargo, el riesgo de incendios forestales,  sequías extremas y otros eventos asociados al cambio climático de la Cuenca del Río Aconcagua de los últimos años, ya era conocido por gran parte de la población. ¿Por qué no se incorporan medidas de prevención antes del siniestro?

A esta necesidad responde el proyecto “Sistema de apoyo a la toma de decisiones para la adaptación a los riesgos hidroclimáticos en la pequeña y mediana agricultura” (FONDEF IT 24I0057), liderado por la Universidad de Chile en colaboración con el Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

La iniciativa desarrolla una plataforma tecnológica que permite identificar riesgos climáticos a nivel territorial y orientar la toma de decisiones en materia de adaptación. Su propósito es contribuir a que instituciones públicas, equipos técnicos, extensionistas y actores locales puedan anticiparse a escenarios de riesgo, priorizar medidas y fortalecer la resiliencia de la pequeña y mediana agricultura en la cuenca.

“El problema central que se busca abordar es la brecha existente entre los riesgos crecientes que enfrentan las personas, las actividades humanas, los medios de vida, las actividades productivas y, en general, los territorios ante el cambio climático, y las acciones que se implementan para responder a estos desafíos, ya que muchas de las acciones no tienen una mirada más amplia, ecosistémica o de cuenca, lo que también resulta insuficiente ante muchos de los problemas que están asociados al cambio climático, a la seguridad hídrica y la sequía”, señala Marco Billi, académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile y director del proyecto FONDEF.

Ciencia climática aplicada al territorio:

Los posibles impactos de, por ejemplo, un incendio forestal o una inundación en los sectores agrícolas son reconocidos de manera amplia, pero no conllevan acciones de adaptación previa en cada zona. Esto, debido a que existe un nulo o escaso acceso a la información y respuestas que se puedan dar por parte de los productores agrícolas.

“Cuesta que la información llegue. Allá en San Esteban, yo diría que el 90% de los usuarios son adultos mayores”, observa la extensionista de Prodesal San Esteban.

Para reducir el impacto de la falta de acceso a la información, debido a las barreras tecnológicas que conllevan las brechas etáreas o territoriales, es que los investigadores asociados a este proyecto FONDEF han decidido trabajar de la mano con los funcionarios territoriales, coordinadores y directivos de instituciones públicas, aportando así a entregar una solución no solo tecnológica sino que también de gobernanza ante el problema.

“Hoy día estamos enfrentando una desarticulación de los actores, debido a que hay muchos espacios en donde se generan ciertas alertas con respecto a las problemáticas que están viviendo los pequeños y medianos agricultores con respecto a los riesgos hidroclimáticos. No hay una comunicación para darle pertinencia local a la solución”,  explica Daniella Gac, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile y directora alterna del proyecto.

El desarrollo del proyecto nació a partir de una asesoría que los académicos a cargo, Daniella Gac y Marco Billi, realizaron al Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), con enfoque en la Cuenca del Aconcagua, resultando así necesario trabajar con sus funcionarios en una plataforma web que integre el conocimiento sobre los riesgos y medidas de adaptación.

“Nosotros estamos desarrollando una plataforma que entregará información climática a una escala mucho más precisa -de 2 por 2 kilómetros-, porque sabemos que los datos comunales (o de 5 por 5 kilómetros) no siempre responden a las necesidades reales de los agricultores. Además, uno de los desafíos del proyecto es traducir estos datos en herramientas simples y comprensibles, para que sean realmente útiles y accesibles para quienes las necesitan”, precisa Macarena González, investigadora del Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y asistente de investigación en este Fondef.

Todo este trabajo resultaría en un sistema de alerta temprana, ejecutado por los mismos actores involucrados en la toma de decisiones agrícolas en distintas escalas de la Cuenca del Aconcagua, lo cual sería transferible a la realidad de otros territorios de Chile.

“La idea sería que los usuarios puedan recibir avisos anticipados sobre heladas, por ejemplo, para tomar medidas y evitar pérdidas en sus cultivos. Esto es muy importante porque, además de la sequía, las heladas generan un impacto económico muy fuerte en frutales y hortalizas, donde la inversión es alta. Contar con información oportuna les permitiría prevenir pérdidas y proteger mejor su producción”, propone María Moya, coordinadora de Prodesal de Catemu.

Ante los desafíos que conllevan los riesgos en territorios como Chacayes Alto de San Esteban, no solo es suficiente con reaccionar. La experiencia apunta a la necesidad de desarrollar respuestas coordinadas y con conocimiento científico aplicado. La Plataforma de Riesgo y Adaptación Climática Territorial (PRACT) ya se encuentra en implementación en las instituciones agrícolas y pronto estará abierta al público general, para su visita.

Por Javiera Romero, periodista FONDEF IT 24I0057, Universidad de Chile.

Centro de Acción Climática PUCV

Centro de Investigación aplicada orientado a aumentar la preparación de la región y el país a la actual crisis climática e impulsar el desarrollo de propuestas y soluciones integrales que fortalezcan a resiliencia climática en colaboración con entes públicos y privados.

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